El sector vitivinícola de Menorca atraviesa uno de los momentos más sólidos de las últimas décadas, y este impulso tendrá proyección internacional del 9 al 11 de febrero con su participación en Wine Paris, la feria vitivinícola más importante de Europa. La Asociación de Productores de Vino de Menorca participará por primera vez de forma conjunta, dentro del estand institucional de las Illes Balears.
Esta presencia no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un sector que ha ganado solidez, confianza y visibilidad. Las últimas cifras de producción así lo avalan: la cosecha de 2025 alcanzó los 2.394 hectolitros bajo la Indicación Geográfica Protegida Vi de la Terra Illa de Menorca, lo que supone un incremento del 27% respecto al año anterior y el volumen más elevado de los últimos treinta años.
Un sector en crecimiento y con identidad propia
Actualmente, Menorca cuenta con 175 hectáreas de viñedo inscritas, una superficie que continúa creciendo año tras año, junto con una producción cada vez más equilibrada entre vinos blancos, tintos y rosados. Más allá de los datos, el sector destaca por su apuesta decidida por la calidad, su vinculación al territorio y unas prácticas vitícolas adaptadas al paisaje y al clima de la isla.
En este contexto, la participación en Wine Paris supone un paso estratégico. El objetivo es dar a conocer las últimas añadas, establecer contactos comerciales, abrir nuevos mercados y situar a Menorca en el mapa internacional del vino, sin perder de vista al público local.
París como ventana al mundo
La presencia de Menorca en la feria se enmarca dentro de una acción impulsada por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern de les Illes Balears, con la colaboración del Consell Insular de Menorca. Un apoyo institucional que refuerza el papel de los productos agroalimentarios de calidad como activos estratégicos de la economía insular.
Wine Paris se convierte así en un escaparate privilegiado para explicar qué hace singular al vino de Menorca: producciones limitadas, variedades adaptadas al territorio, una fuerte conexión con el paisaje y una manera de entender el vino como expresión cultural, más allá del producto.
Mirando al futuro
La presencia en París no es un punto final, sino un paso más dentro de una estrategia a medio plazo. Entre los proyectos de futuro del sector destaca la voluntad de organizar en 2026 una gran Fiesta del Vino en Menorca, concebida como un evento de referencia para reforzar la visibilidad del sector y fomentar la cultura del vino en la isla.
Con esta proyección internacional, Menorca confirma que su vino ya no es una promesa, sino una realidad consolidada, con recorrido y ambición, arraigada al territorio y a la calidad.